Desmond T. Doss, un médico que no portaba armas y que salvó a decenas de sus compañeros soldados bajo fuego en Okinawa, en la Segunda Guerra Mundial, y se convirtió en el primer objetor de conciencia en recibir la Medalla de Honor, murió este jueves en su casa de Piedmont, Alabama. Tenía 87 años. Su muerte fue comunicada por su esposa, Frances, quien dijo que había sido recientemente hospitalizado por problemas respiratorios.

Desmond T. Doss, heroico objetor de conciencia, muere a los 87
El New York Times publica la noticia del fallecimiento de Desmond Doss

El Sr. Doss, un miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, se guió toda su vida por una lámina enmarcada de los Diez Mandamientos y el Padrenuestro, que su padre había adquirido en una subasta cuando Desmond era niño, en Lynchburg, Virginia. Aquel póster también retrataba a Caín sosteniendo un garrote contra Abel, que yacía en el suelo.

“Cuando vi aquella imagen me di cuenta que el sexto mandamiento ordenaba: ‘No matarás'”, le dijo el Sr. Doss a Larry Smith en “Más allá de la gloria”, un relato oral de los galardonados con la Medalla de Honor. “Me preguntaba cómo alguien podría hacer algo así a su propio hermano. Me horrorizaba la idea de matar, y como resultado asumí un compromiso personal con Dios: ‘Desmond, si me amas, no matarás'”.

Cuando el Sr. Doss fue reclutado en abril de 1942, después de servir en un puerto, se le concedió el estatus de objetor de conciencia por su negativa a portar armas a causa de sus principios religiosos. Se convirtió en médico, porque le pareció la única forma posible de guardar el sexto mandamiento así como también el cuarto, el que honra el sábado. Los Adventistas del Séptimo Día consideran que el sábado es el día de descanso. El Sr. Doss sintió que podía servir como médico los siete días de la semana, porque, como decía: “Cristo mismo sanó durante el sábado”.

Mientras se entrenaba en los puestos militares, el soldado Doss tuvo que enfrentar el acoso de sus compañeros por causa de su devoción a la oración y su negativa a portar armas o trabajar el sábado. En cierto punto, recordó, un oficial consideró darle de baja sobre la base de una enfermedad mental.

Se unió al batallón de infantería 307, y en el verano de 1944 sirvió como médico en combate en Guam y Leyte, en las Filipinas, y recibió una medalla de bronce, previo a su participación en la batalla de Okinawa, en la primavera de 1945.

El soldado Doss estaba acompañando a las tropas en el campo de batalla mientras atravesaban una elevación de unos 120 metros de altura, el risco Maeda, el sábado 5 de mayo -día de descanso-, cuando los japoneses contraatacaron. Muchos soldados estadounidenses fueron abatidos, pero los heridos o moribundos no podían abandonar la cima del risco por sus propios medios.

El soldado Doss permaneció con los heridos y, según refiere el documento que acompaña su Medalla de Honor, se rehusó a buscar refugio y comenzó a cargar a sus compañeros, uno a uno, bajo el fuego enemigo. Se las arregló para depositar a los heridos en un lugar seguro por medio de una maniobra improvisada con sogas y una camilla. Cuando todos los heridos estuvieron a salvo, el soldado Doss bajó de la cima sin un rasguño.

Luego de involucrarse en otros rescates bajo el fuego enemigo durante las siguientes dos semanas, el soldado Doss fue herido por las esquirlas de una granada. Se curó a sí mismo en soledad durante unas 5 horas hasta que otro médico apareció para asistirlo. Cuando finalmente estaba siendo transportado en una camilla, se la ofreció a un soldado que parecía estar peor que él y le pidió al médico que ayudara a su compañero.

Poco tiempo después, un disparo enemigo le fracturó el brazo. Se ató el cabo de un rifle a manera de cabestrillo y eso fue quizás lo más cerca que estuvo de portar un arma. Así caminó unos 300 metros hasta una estación de primeros auxilios.

El New York Times publica la noticia del fallecimiento de Desmond Doss

El presidente Harry S. Truman lo condecoró con la Medalla de Honor el 12 de octubre de 1945 por sus acciones en Okinawa. El documento citado acredita que salvó a 75 soldados en aquel risco, pero más tarde mencionó que probablemente fueron alrededor de 50.

El Sr. Doss tuvo que pasar más de 5 años en instituciones de salud para tratar sus heridas y perdió un pulmón por culpa de la tuberculosis. A causa de sus secuelas no pudo dedicarse a trabajar regularmente. Se consagró a la obra misionera de su religión y trabajó con los jóvenes en programas auspiciados por su iglesia. Vivió muchos años en Rising Fawn, antes de mudarse a Alabama.

Además de su esposa Frances, lo sobreviven su hijo Desmond Jr., de Astoria, Oregon, fruto de su primer matrimonio con Dorothy, quien falleció en 1991; tres nietos, Thomas Duman, de Hixson, Tennessee; Michael Duman, de Piedmont y Marilyn Shadduck, de Palm Springs, California; un hermano, Harold, de Kearneysville, West Virginia; nueve bisnietos y cinco tataranietos.

Solamente un objetor de conciencia ha recibido la Medalla de Honor: Thomas W. Bennett, un médico del ejército en la guerra de Vietnam, que fue asesinado en febrero de 1969 mientras intentaba rescatar soldados heridos en la provincia de Pleiku.

“Desde el punto de vista humano, no debería estar aquí contando esta historia”, le dijo el Sr. Doss al periódico The Richmond Times en 1998. “Toda la gloria es para Dios. No puedo recordar todas las veces que el Señor ha salvado mi vida”.

Traducido y adaptado de la noticia original.

Por Richard Goldstein,
25 de marzo de 2006